Elka y la paz.

Elka llega a éste mundo un 16 de octubre del año 2009, la familia tenía la turbulencia que genera los cambios, la pérdida se olía en cada rincón de mi hogar. Desde el mes de diciembre del año anterior, el amor me había abandonado en ese hoyo negro donde pasé algunas noches oscuras del alma; la lucha entre el debe ser y el querer ser. Aquella absurda ilusión que genera la inquietud del movimiento a la nada.

Transcurría el mes de julio de ese 2009, mi madre en su conversación con la muerte por siete meses y mi viaje por ese hoyo negro intentando encontrar un pequeño rayo de luz.

Mi matrimonio agonizaba, el centro de terapia que abrí con toda ilusión se llenaba de mi ausencia, en ese tiempo intentaba asistir a mis clientes mientras el camino se hacía eterno.

Ese último diciembre con mi madre, Alonso había pedido una perra como regalo navideño, así que nos dimos a la tarea de cumplir el sueño de mi hijo, la tristeza se había vuelto una fiel compañera, así que era un regalo para todos. En diciembre de ese 2009 llegamos a casa de Laura, llena de enormes perros que nos recibían con el amor que da la inocencia, nos dio a esa bola de pelos y el nombre de Elka que significa promesa de Dios, así que la tomé en mis brazos siendo una cachorra de dos meses y un poco más, ella se convirtió en ese pequeño rayo de luz que me animaba a seguir con tanto dolor. Mi madre muere a principios de febrero del año siguiente y a finales de ese mes, cerré el centro; mi matrimonio se terminó en mayo, los cambios me revolcaban el alma y cada lágrima era acompañada por Elka, como la esperanza de mejores vientos.

Nueve años después lo sigue haciendo, hemos ido desarrollando una forma de meditar en compañía, cada día que regreso de mi labor en asistir a otros, Elka me asiste a mí…

Siempre que llego al hogar me sonríe, si llego bailando, baila conmigo… si llego cansada, acerca su cuerpo grande y permite que yo me recargue, me entrega su amor y reza conmigo, levanta sus ojos al cielo y llena su cuerpo de paz, mientras yo encuentro la mía.

Escribo ahora y está a mi lado, la amo tanto que deseo sea eterna. La paz de esta noche nos envuelva a todos.

Ciudad de México, Septiembre 10 del 2018.

2 comentarios en “Elka y la paz.

  1. Maravilloso vieja!!!! Me irradiaste tanta paz y amor. Todo lo que la gran Khalesi me da.No cabe duda que Elka y compañeros son nuestras almitas que nos acompañan día a día.

    Te adoro y mis felicitaciones por este esfuerzo tan bello!!!!

    Enviado desde mi iPhone

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